Cómo quitar manchas de pintura al frío en tela
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¿Tienes una mancha de pintura en tus vaqueros favoritos? ¿No te has dado cuenta y has tocado una pared recién pintada? No importa cómo te haya pasado, porque el hecho de que estés aquí significa que quieras saber los mejores trucos y remedios caseros sobre cómo quitar manchas de pintura al frío en la ropa.

Así pues, lo más importante de todo es que actúes cuanto antes, pues siempre te será más fácil limpiar una mancha de pintura fresca que una que ya se ha asentado, siempre y cuando no se trate de una mancha de pintura seca, puesto que si este es el caso, necesitarás aplicar los trucos y consejos que hoy te enseñamos.

Con detergente líquido

Limpia cualquier resto de pintura húmeda que haya en la tela

La técnica del detergente te funcionará muchísimo mejor en el caso de que la pintura aun no se haya secado. Aunque también es verdad que es el método más efectivo emergencias en las que, no necesariamente, se tienen productos de limpieza específicos a mano.

En el caso de que no tengas detergente, siempre puedes optar por utilizar cualquier tipo de jabón líquido que tengas por casa. Este, no será igual de efectivo, pero te servirá igualmente.

Moja la parte de atrás de la tela con un poco de agua

Desde el reverso de la tela, enjuaga la parte de la prenda que se haya manchado.

Recuerda que en el caso de que la mancha de pintura se haya producido por el uso de acuarelas o témperas, como puede ser en el caso de los niños, será muchísimo más fácil eliminarla que cualquier otra.

No obstante, este tipo de pinturas lavables no siempre salen enseguida, pero no hay duda de que algo de color se irá.

Es por ello que antes de que procedas a limpiarla, es importante que si tienes a mano el bote de pintura con el cual te hayas manchado, revises las instrucciones para ver si esta es lavable, porque si se da el caso, las posibilidades de limpiarla con un poco de agua y no con detergente u otros productos será muchísimo mayor.

En un recipiente mezcla a partes iguales agua tibia y detergente

Cabe decir que antes de proceder a su limpieza revises con atención las instrucciones de lavado de la prenda y la etiqueta de la misma para asegurarte de que ambas cosas son compatibles.

En el caso de que no estés 100% seguro que lo sean, aplica primero una pequeña cantidad de la mezcla sobre una parte de la prenda no muy visible de forma que puedas ver si la solución formada es viable, o no, de utilizar.

Para limpiar la mancha humedece, en la mezcla anteriormente formada, una esponja limpia; asegurándote de que no utilices una toalla de algodón o un trozo de papel porque de lo contrario las fibras del mismo se pegarán a los tejidos de la ropa y el desastre será, aun si cabe, mayor.

  • Recuerda colocar siempre un paño o un trapo debajo de la zona dañada. De esta manera, conseguirás que la pintura no traspase la tela y posteriormente te evitarás tener que limpiar la encimera o el mármol de pintura.

Pon la prenda del revés y, sobre el área manchada, ve dando pequeños toques con una esponja enjabonada

Dar toques no es lo mismo que frotar. Porque si frotas la tela lo único que conseguirás es hacer que los pigmentos de la pintura se peguen aun más al tejido en cuestión.

Enjuaga con agua tibia, una vez más, el reverso de la tela

Si lo que estás intentando quitar es una pintura lavable, entonces no deberías de tener grandes problemas a la hora de eliminarla.

También, sería aconsejable de que cuando la prenda gotee no manches nada, incluyendo el fregadero, y si hay excedente de pintura y agua en la misma, asegúrate de que primero las escurres en un recipiente o barreño aparte, de esta manera te será mucho más fácil limpiarlo todo.

Repite el proceso, ve secando con golpecitos y enjuaga la ropa hasta que la mancha sea prácticamente inexistente

En este caso, también puedes ayudarte de un cepillo suave para frotas las manchas de pintura. Porque, más veces de las que no, conseguirás sacar la pintura de las fibras del tejido sin que el color se adhiera aun más a la tela.

No obstante, ten cuidado puesto que cualquier exceso de fuerza que apliques podría hacer que los pigmentos penetren aun más en la tela.

Lava la prenda en la lavadora

Hay veces en las que puedes limpiar la mancha por completo con tan solo meter la prenda en la lavadora. Principalmente, porque ya habrás debilitado la pintura al aplicarle el detergente mientras que la fricción de la máquina hará el resto.

No obstante, en el caso de que no trates de forma previa la prenda, es muy posible que la lavadora no consiga eliminar por completo la mancha, aunque hay pinturas lavables o al agua que no necesariamente necesitarían recibir este paso previo.

  • Cabe decir que bajo ningún concepto deberías de lavar la prenda manchada junto con otras prendas que estén limpias, puesto que imaginamos que no querrás que todo tu fondo de armario salga con restos de pintura.
  • Si aun después de haber metido la prenda en la lavadora sigue quedando un poco de pintura, aplica un poco de acetona y, con una esponja medianamente limpia, ve dando pequeños golpecitos sobre la misma.

Advertencia: no pongas acetona sobre las prendas cuyos tejidos tengan acetato y/o triacetato, puesto que en el mismo instante en el que estas dos entre en contacto, el tejido empezará a derretirse.

Con aguarrás o disolvente

Protégete con un equipo adecuado

Recuerda que este tipo de productos químicos como el aguarrás o el disolvente son altamente tóxicos, por lo que desde el primer momento en el que vayas a intentar quitar este tipo de manchas, asegúrate de que vas bien protegido con guantes, máscara y gafas protectoras.

En el caso de que vayas a limpiar la mancha de pintura dentro de casa, hazlo cerca de una ventana abierta de forma que cualquier posible gas u olor que esto pueda emanar no se condense dentro de la vivienda, puesto que estos disolventes, al igual que todos, también son muy inflamables, por lo que asegúrate de que no acercarlo a ningún tipo de fuente de calor.

  • Si lo comparamos con otros disolventes de pintura, el aguarrás suele presentar menos toxicidad, aunque nunca está de más ir con precaución y emplear el equipo de protección adecuado.

Limpia la mayor cantidad posible de pintura que puedas

En el caso de que sea posible, intenta eliminar toda la pintura que puedas de la tela. También cabe destacar que el disolvente funciona muchísimo mejor en pinturas al óleo, sobre todo si se trata de pintura seca. Y es que, el hecho de que estas estén hechas a base de aceite suele significar que son más complicadas de limpiar si lo comparamos, por ejemplo, con la pintura al agua, aunque sigue siendo posible deshacerse de ellas si se hace con conocimiento.

  • Las pinturas con base de aglutinante y aceite tardan más en secar que las pinturas látex o lavables, porque después de que esta primera se haya secado por completo, será muchísimo más complicado eliminarla.

Nota: en este caso, siempre es mejor que si te das cuenta de que tienes una mancha de estas características, trates de eliminarla lo antes posible con tal de salvar el tejido.

Cubre la parte del revés de la prenda con un trapo o una toalla de algodón

Esta técnica te ayudará a retener cualquier posible resto de pintura que traspase la prenda. Puesto que si los restos de la misma traspasan al otro lado, es bastante posible que también termines manchando la otra parte de la tela.

Además, otra de las cosas que intentamos evitar es dañar la superficie sobre la cual estamos trabajando, lo cual es de suma importancia sobre todo cuando se trata de pintura de aceite, puesto que no son fácilmente eliminables como podría ser el caso de las pinturas al agua o de látex.

  • No es de extrañar que, cada cierto tiempo, tengas que cambiar la toalla o el trapo con el cual estás protegiendo la otra parte de la tela, pues un posible exceso de humedecimiento de la misma podría llegar a causar el mismo efecto que si no hubiera nada debajo. Es por ello que es importante asegurarse de que el relleno no ha absorbido pintura en exceso, porque si este empieza a gotear, ya será demasiado tarde.

Pon disolvente o aguarrás directamente sobre la zona afectada

Si vas a optar por esta técnica, asegúrate de que el disolvente que emplees sea específico para la pintura con la que te manchaste.

Lo más normal es que un producto de estas características que sea demasiado volátil o inflamable termine por dañar la prenda sobre la cual estás trabajando y, como es normal, no queremos desteñir la ropa durante el proceso.

Frota la mancha con detergente

Una vez hayas terminado de tratar la zona con el aguarrás o con el disolvente, pon un poco de detergente. Eso sí, cerciórate de que este no tenga lejía, puesto que la tela no permite su lavado con la misma.

Aplica abundante cantidad del mismo sobre la tela y, con una esponja, ve dando golpecitos con cuidado de no llegar a frotar, puesto que podrías conseguir que la pintura se adhiera aun más a la prenda.

  • En el caso de que no estés utilizando guantes de goma, puedes utilizar los dedos para poner el detergente y, por el contrario, si estás utilizándolos, intenta evitar el contacto de la piel con el disolvente, puesto que la gran mayoría son tóxicos y siempre será mejor evitar cualquier posible incidente.

Pon a remojo la prenda durante la noche y después métela en la lavadora

En un recipiente, echa agua caliente y pon a remojar los vaqueros, la camiseta o aquello que sea que se te haya manchado. Antes, es importante mirar el etiquetado para ver la temperatura máxima a la cual se puede someter la tela en cuestión.

Cuando hayan pasado 24 horas, métela en la lavadora y pon el programa que normalmente utilices. Eso sí, no la laves junto con otros artículos puesto que estos podrían terminar por mancharse.

  • Si tras el lavado observas un cambio significativo de color, entonces lo mejor será que repitas el proceso de nuevo. No obstante, si ves que la mancha sigue exactamente igual, es posible de que te encuentres ante una mancha permanente, por lo que o bien desechas la prenda o bien intentas llevarla a una tintorería para que te aconsejen sobre ello.

Con laca para el pelo

Limpia cualquier posible resto de pintura fresca

Si es una pintura látex con lo que te has manchado y, ya se ha secado, entonces tu mejor baza será aplicar laca para el pelo para intentar sacar la mancha.

También es recomendable que limpies la mayor cantidad posible de pintura, aunque en el caso de que vayas a utilizar laca, lo más normal es que la mancha se haya adherido más de lo normal, por lo que en este caso mejor será utilizar, con cuidado, un cuchillo o algo puntiagudo que te ayude a raspar la pintura seca.

  • La pintura látex es más fácil de eliminar en comparación con la pintura al óleo, por lo que esta última terminará secándose más rápido. Es en este momento, en el que la laca será tu mejor aliado, aunque si la mancha es reciente, entonces mejor que la frotes con un poco de agua y jabón y luego la metas en la lavadora con el programa normal de lavado.

Rocía con laca la zona afectada

En el caso de que no tengas laca, entonces el alcohol isopropílico también te servirá. Este, no es más que uno de los componentes activos que contiene la ya mencionada.

Una vez la hayas aplicado, déjala actuar durante unos minutos, habiéndote asegurado de que has empapado por completo el área afectada.

Frota ligeramente con un paño o un cepillo suave

Si frotas demasiado, la tela y el tejido se dañarán. En cambio, si lo haces bien, la pintura pasará a estado líquido y empezará a soltarse del área afectada.

En el caso de que la laca no cambie de color, entonces deberás echar más, o también puede ser que el fijador no sea el adecuado y necesites uno de mayor sujeción.

Sigue frotando la mancha hasta que veas que los pigmentos reducen su intensidad o que la mancha disminuye en tamaño.

  • Si al utilizar la laca no observas, in situ, ningún cambio significativo, es posible que tengas que optar por el alcohol rectificado (isopropílico) y aplicarlo directamente sobre la mancha.

Mete la ropa en la lavadora

Cuando hayas sacado por completo la mancha de pintura, mete la prenda en la lavadora con un programa de lavado normal. En el caso de que aun quede algún resto de mancha, no te preocupes, porque eso significará que se ha debilitado y que con un simple lavado todo volverá a la normalidad.

  • Después de haber aplicado la laca, siempre puedes poner un poco de agua y detergente, puesto que por el simple hecho de que la pintura látex no reacciona negativamente al agua, no tendrás esa sensación de pegajosidad que podrías tener con la pintura al óleo.

Consejos finales

  • Si no estás del todo seguro de que la pintura con la que te has manchado es de látex o a base de aceite, siempre puedes diferenciarlas por el olor. La pintura al óleo se caracteriza por su olor fuerte y tóxico, mientras que la pintura látex no huele prácticamente a nada.
  • Normalmente, no es imprescindible disponer solamente de un método para quitar las manchas de pintura de la tela. Sin embargo, justo antes de mezclas dos productos químicos en la misma mancha, cerciórate de que estos no reaccionen negativamente.
  • No eches agua a la mancha de pintura al óleo antes de aplicar el disolvente, puesto que lo más normal es que la mancha se agrave aun más y el aglutinante del aceite reaccione mal en la presencia de agua.
  • Más veces de las que no es una buena idea lavar la ropa manchada en la lavadora, sobre todo si el hecho de frotar suavemente con un cepillo no termina de servirte y necesites un poco más de potencia.