Cómo limpiar la plata y el oro en casa
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A medida que va pasando el tiempo, las joyas de oro y plata van perdiendo el brillo original que tenían al principio, lo cual le otorga un aspecto apagado, mate y muy poco atractivo.

Sin embargo, al igual que todas las manchas, también existen métodos de limpieza para estos metales, por lo que a continuación te mostraremos una serie de trucos para limpiar las joyas de plata y oro que, sin ninguna duda, te serán de gran utilidad.

Advertencia: en el caso de que las joyas contengan piedras preciosas como son el rubí, el zafiro o incluso materiales incrustados dentro de las mismas, no es aconsejable aplicar los métodos que te explicamos a continuación, puesto que podrían dañarlas. Para ello, pasa directamente a este paso.

cómo limpiar las joyas de plata

Cómo limpiar joyería de plata

La plata es al mismo tiempo un elemento químico y un metal realmente versátil, pues además de tener un lustre suave sirve para fabricar una infinidad de joyas y piedras preciosas de muy alto valor.

Lamentablemente, la plata es un metal frágil a la hora de tratarlo, pues podría perder su brillo característico, mancharse o incluso rayarse con bastante facilidad.

Es por ello que para evitar que todo esto pase y poder limpiarla de una forma adecuada, a continuación te mostramos una serie de trucos que te encantarán.

Con agua y bicarbonato

  1. Llena un recipiente o un bol de cristal con agua caliente habiéndolo recubierto previamente con papel de aluminio.
  2. Pon 2 cucharadas de bicarbonato sódico por cada litro de agua que utilices. Espera a que se haya disuelto.
  3. Introduce la pieza de plata ennegrecida dentro de la solución y deja que la combinación de aluminio y bicarbonato incida sobre la mancha.
  4. Una vez observes que la plata se ha limpiado, saca todas las piezas y enjuágalas con agua limpia.
  5. Procede a su secado con un paño suave.

Con un baño de sal

  1. Añade dos tazas de agua caliente en un recipiente

Únicamente será necesario cubrir de agua aquellas joyas que quieras limpiar. Este truco actúa a modo de limpiador, el cual te ayudará a dar lustre a las piezas sin ser agresivo y/o abrasivo. Además, también funciona muy bien para aquellas piezas de plata que pudieran estar ligeramente opacas, puesto que la solución de sal le devolverá el brillo original.

  • En el caso de que tengas muchas joyas que limpiar, se recomienda utilizar más cantidad agua, y lo contrario si se fuera a tratar una única pieza.
  • Recuerda no utilizar este método si la joya de plata contiene piedras preciosas o incrustadas.
  1. Añade sal y recubre el recipiente con papel de aluminio

¿Por qué?: la razón de esto estriba en la reacción química que produce el aluminio con la sal -o el bicarbonato-, ya que cuando ambos interaccionan la solución salina fuerza a que las manchas ennegrecidas y el color negro del sulfuro devuelva el brillo original a la plata. Otro truco, si lo prefieres, es el de utilizar agua tibia la cual hará que el proceso se desenvuelva mucho más rápido.

  1. Agrega un puñado de sal dentro del agua caliente hasta que esta se haya disuelto por completo.
  2. Después, de la misma manera que hemos procedido con el bicarbonato, recubre el recipiente con un trozo de papel de aluminio.
  3. Sumerge todas las piezas dentro de la solución durante 5 minutos.
  4. Aclara la plata con agua fría para retirar cualquier posible resto de sal.
  5. Sécala con una toalla o un paño microfibra para no rallarla.

Nota: en el caso de que la plata esté muy desgastada, es posible que tengas que repetir el proceso varias veces hasta que el brillo se recupere.

cómo limpiar el oro blanco

Cómo limpiar el oro

Al contrario que la plata, las joyas de oro no se ennegrecen con el paso del tiempo, pero por su parte, sí que terminan por ensuciarse al estar en continuo contacto con la grasa de la piel y los productos que utilizamos a diario.

Con agua y jabón

  1. Llena con agua caliente un recipiente y añade unas gotas de detergente líquido o de lavavajillas para objetos delicados.
  2. Introduce la joya de oro y déjala durante 1 minuto.
  3. Frótala con suavidad utilizando un cepillo de dientes.
  4. Enjuaga con abundante agua y seca con un paño limpio.

Nota: a fin de pulir y limpiar el oro, también se permite el uso de amoniaco, pero solamente en casos puntuales, ya podríamos correr el riesgo de decolorarlo.

Con amoniaco

  1. Mezcla en 1 litro de agua una cucharada sopera de amoniaco.
  2. Humedece la pieza de oro dentro de la solución.
  3. Enjuaga con agua limpia y cerciórate de que no quede ningún resto de amoniaco.
  4. Seca el objeto con un paño suave de algodón.

Con pasta de dientes

  1. Mezcla un poco de pasta de dientes con agua hasta que se forme una pasta ligera.
  1. Frota las joyas de oro con un cepillo de dientes de cerdas suaves. Alternativamente, también puedes optar por utilizar un paño o un trapo limpio a fin de abrillantar la joya de forma sutil.
  2. Enjuaga con abundante agua y asegúrate de eliminar cualquier resto de dentífrico que pudiera quedar.

Nota: el dentífrico viene realmente bien puesto que es un abrasivo muy suave que no perjudica el oro y que sirve para eliminar cualquier impureza de las joyas sin necesidad de rallarlas. También puedes aplicar este método para situaciones de emergencia como puede darse, por ejemplo, cuando estás de viaje.

cómo limpiar joyas de oro con piedras

Cómo limpiar las joyas de oro con piedras

Si tus joyas tienen piedras incrustadas o gemas adheridas, tendrás que ir con cuidado de no utilizar productos agresivos, pues de lo contrario podrías dañarlas o incluso despegarlas.

Advertencia: este tipo de joyas de oro blanco nunca han de ser sumergidas en agua, pues la montura podría debilitarse y hacer que, en última instancia, se desmontase. Además, también se recomienda no utilizar agua tibia ni ejercer un cepillado demasiado intenso sobre la misma. Por lo que para esta clase de joyas, mejor utilizar un proceso de limpieza que evite la inmersión en agua.

Pasos a seguir:

  1. Limpia las joyas con un trapo humedecido en una solución de agua y jabón.
  2. “Aclara” la joyería con un paño previamente húmedecido en agua, frotando suavemente y tratando de absorber cualquier posible resto de jabón.
  3. “Tiende” las piezas del revés y deja que se sequen. De esta manera conseguirás que la montura se seque por completo y así pues evitar que se quede húmeda.

Recomendaciones

  • Guarda las joyas de oro de manera que no corran el riesgo de rallarse. Buen ejemplo de ello es introducir cada una de forma independiente en una bolsita de tela.
  • Recuerda que como alternativa a todo lo que te explicamos también hay profesionales de la limpieza que se encargan de este tipo de piezas.

Advertencias

  • En el caso de que tengas un anillo de oro con diamantes o cualquier otro tipo de gema, ve con cuidado a la hora de limpiarlo para que el soporte de la piedra no se lastime.
  • Bajo ningún concepto utilices lejía ni sometas el oro a ninguna clase de cloro, ya que ambos podrían decolorarlo de forma permanente.

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